Nuevo Leon.- Los seis policías de Allende consignados por la muerte de dos jovencitas, alegaron que fueron torturados por la Policía Ministerial para confesar su participación en el crimen y sus vínculos con la delincuencia organizada.
A pesar de que confesaron con el Ministerio Público y detallaron la manera en que detuvieron a las víctimas y cómo las entregaron a un líder de la delincuencia organizada, esta mañana insistieron en ser inocentes.
Las declaraciones preparatorias se llevaron a cabo desde las 8:30 horas en los locutorios del Palacio de Justicia con la presencia del Juez Penal de Montemorelos, y este mediodía concluyeron las diligencias.
Los seis policías están acusados de homicidio calificado, secuestro, agrupación delictuosa y delitos cometidos contra instituciones oficiales y servidores públicos.
Los elementos municipales coincidieron en su versión con el fiscal que detuvieron a las jóvenes Kendy Cavazos Caballero y Kathia Cavazos Castillo por tomar en la vía pública y alterar el orden público.
Según sus versiones, las jóvenes sólo estuvieron 41 minutos en la comandancia, sin ser llevadas ante el juez calificador y el médico, hasta que las entregaron a un líder de una célula delictiva, al que identificaron como el "Comandante Loco".
Aseguraron que sospechaban, esa noche del domingo, que podrían matar a las jóvenes y se enteraron de fallecimiento hasta el día siguiente cuando reportaron que aparecieron sus cuerpos mutilados.
Los cuatro hombres y las dos mujeres detenidas solicitaron la ampliación del término legal para presentar pruebas en su defensa en los próximos días y antes de que se resuelva su situación jurídica.
Los policías son Jesús Cano Hernández, Javier Martínez Rangel, Eduardo Mena Rangel, José Luis Calís Adorno, Bertha Irene Presa Reyes y Tania Marlene González Garza.
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